aaaaaaaaaaaa diosssss empecé Eclipse Es un caaaago de risa, lo amo jajaj
las parrrrrrrrrrrrrrrrtes mias favoritas
—Por favor, sólo escúchame un minuto. Esto es algo mucho más importante que el capricho de no querer desprenderse de un viejo amigo. Jacob está sufriendo —mi voz tembló al pronunciar la palabra—. No puedo dejar de ayudarle ahora, justo cuando me necesita, simplemente porque no es humano todo el tiempo. Estuvo a mi lado cuando yo me había convertido también en... algo no del todo humano. No te haces una idea de cómo fue... —dudé, porque los brazos de Edward se habían puesto rígidos a mi alrededor, con los puños cerrados y los tendones resaltando—. Si Jacob no me hubiera ayudado... No estoy segura de qué hubieras encontrado cuando volviste. Le debo mucho más de lo que crees, Edward.
Levanté el rostro con cautela para mirarle. Tenía los ojos cerrados y la mandíbula tensa.
—Nunca me perdonaré por haberte abandonado —susurró—, ni aunque viva cien mil años.
Presioné mi mano contra su rostro frío y esperé hasta que suspiró y abrió los ojos.
—Sólo pretendías hacer lo correcto. Y estoy segura de que habría funcionado con alguien menos chiflado que yo. Además, ahora estás aquí y eso es lo único que importa.
—Si no me hubiera ido no tendrías necesidad de arriesgar tu vida para consolar a un perro.
Me estremecí.(ME CAGUE DE LA RISA EN ESA PARTE JAAJJ
Estaba acostumbrada a Jacob y sus comentarios despectivos chupasangre, sanguijuela, parásito , pero me sonó mucho más duro al oírlo en su voz aterciopelada.
—¿Es que realmente no te das cuenta de lo importante que eres para mí? ¿Tienes alguna idea de cuánto te quiero?
Me apretó más fuerte contra su pecho duro acomodando mi cabeza bajo su barbilla. Presioné los labios contra su cuello frío como la nieve.
—Lo que sí sé es cuánto te quiero yo —repuse.
—Eso es comparar un árbol con todo un bosque.
Puse los ojos en blanco, pero él no pudo verme.
—Imposible.
a ella le levantaron el castigo, i lo van a festejar
—¿Y qué podríamos hacer? —caviló Alice, con su rostro iluminándose ante las distintas posibilidades. Las ideas de Alice generalmente eran demasiado grandiosas para mí y leí en sus ojos justo eso, cómo entraba en acción su tendencia a llevar las cosas demasiado lejos.
—Sea lo que sea lo que estés pensando, Alice, dudo que pueda disfrutar de tanta libertad.
—Si estás libre, lo estás, ¿no? —insistió ella.
—Estoy segura de que aun así hay límites, como por ejemplo, las fronteras de los Estados Unidos.
Angela y Ben se echaron a reír, pero Alice hizo una mueca, realmente disgustada. jajajajajajajajaj
Y en ese momento, Alice, que esperaba en el asiento de atrás, comenzó a balbucear a toda velocidad.
—Realmente no eres tan buen mecánico, Edward. Sería mejor que permitieras a Rosalie echarle una ojeada esta noche, por si quieres quedar bien con Mike; no vaya a darle por pedirte ayuda, ya sabes. Aunque lo que estaría divertido de verdad sería verle la cara si fuera Rosalie la que se ofreciera... Bueno, tal vez no sería muy buena idea, teniendo en cuenta que se supone que está al otro lado del país, en la universidad. Cierto, sería una mala idea. De todas formas, supongo que podrás apañarte con el coche de Mike. total, lo único que te viene grande es la puesta a punto de un buen coche deportivo italiano, requiere más finura. Y hablando de Italia y de los deportivos que robé allí, todavía me debes un Porsche . Amarillo. Y no sé si quiero esperar hasta Navidades para tenerlo...
y lo MEJOR de todo ajajajajaj
—Bueno, ¿y qué es, papá?
Suspiró.
—Esto no se me da nada bien. No sé ni por dónde empezar...
Esperé otra vez.
—Está bien, Bella. Este es el tema —se levantó del sofá y comenzó a andar de un lado para otro a través de la habitación, sin dejar de mirarse los pies todo el tiempo—. Parece que Edward y tú van bastante en serio, y hay algunas cosas con las que debes tener cuidado. Ya sé que eres una adulta, pero todavía eres joven, Bella, y hay un montón de cosas importantes que tienes que saber cuando tú... bueno, cuando te ves implicada físicamente con...
—¡Oh no, por favor, por favor, no! —le supliqué, saltando del asiento—. Por favor, no me digas que vas a intentar tener una charla sobre sexo conmigo, Charlie.
El miró con fijeza al suelo.
—Soy tu padre y tengo mis responsabilidades. Y recuerda que yo me siento tan incómodo como tú en esta situación.
—No creo que eso sea humanamente posible. De todos modos, mamá te ha ganado por la mano desde hace lo menos diez años. Te has librado.
—Hace diez años tú no tenías un novio —murmuró a regañadientes. No me cabía duda de que estaba batallando con su deseo de dejar el tema. Ambos estábamos de pie, contemplándonos los zapatos para evitar tener que mirarnos a los ojos.
—No creo que lo esencial haya cambiado mucho —susurré, con la cara tan roja como la suya. Esto llegaba más allá del séptimo circulo del infierno; y lo hacía peor el hecho de que Edward sabia lo que me estaba esperando. Ahora, no me sorprendía quehubiera parecido tan pagado de sí mismo en el coche.
—Sólo dime que ambos están siendo responsables —me suplicó Charlie, deseando con toda claridad que se abriera un agujero en el suelo que se lo tragara.
—No te preocupes, papá, no es como tú piensas.
ajajajajjajajajajajajajajajajaj í-do-lo
Mme voy a dorrrmirrrr :)

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